La Base Mimética de las interacciones sociales

Las relaciones que una persona tiene con los diferentes colectivos de los que forma parte están llenas de paradojas y de detalles a los que debemos enfocar para entender comportamientos, emociones, y las mejores o peores experiencias de las personas.

Por ejemplo, el acoso grupal es una realidad extendida en diferentes entornos sociales, laborales, escolares y organizacionales. La violencia del grupo contra el individuo es la punta del iceberg de lo que son procesos continuos de rivalidades miméticas en las que se funda el deseo y la vida social basada en la diferenciación mimética (René Girard).

Su contrario son las dinámicas grupales apreciativas en las que cada uno de los individuos que conforman el grupo se siente apoyado y reconocido en su individualidad a la vez que tiene acceso a poder aportar desde sus propios valores y recursos sus aportaciones al conjunto del grupo. Quizás este enfoque colaborativo basado en el aprecio represente un salto que nos aparte del destino a las que nos conduce el juego de las rivalidades miméticas.

El bienestar depende de cuales son las dinámicas que se imponen en el grupo. Por ello, hay que potenciar la reflexividad y atender a los detalles de las interacciones, propiciando las modalidades de comunicación que impidan el enquistamiento de patrones nocivos para la salud del individuo en contextos sociales salutogénicos.

Paco Molinero

Investigador-Formador en Micro-Análisis de la Comunicación.

Doctor en Psicología.

Mediador Familiar.

Máster en Terapia Breve Estratégica.

Psicoterapeuta acreditado por la EuroPsy EFPA (Asociación Europea de Colegios profesionales de la Psicología).